¿Qué es la imaginación guiada?

La imaginación guiada o visualización, es un método que comunica al cuerpo y a la mente utilizando la visión, el tacto, el gusto y el olfato, junto con el movimiento y la posición para conseguir una respuesta relajante.
La imaginación guiada se trata básicamente de imágenes mentales de ocio, como por ejemplo la puesta al sol en la playa, una cascada, una montaña, el amanecer, etcétera.

¿Hay estudios que comprueben su eficacia?

Algunos estudios han informado que la práctica de esta terapia alternativa puede colaborar a elevar la cantidad de células del sistema inmunológico, haciendo que el cuerpo se mantenga sano. Además, aumenta el bienestar en general y reduce la depresión.

A medida que vayas imaginando es imprescindible que hagas un esfuerzo para poder oler los árboles y las flores, así como también sentir la temperatura del lugar, la brisa y la textura de la arena por debajo de tus pies. Por otro lado, si imaginas un campo repleto de pájaros, es fundamental que escuches sus sonidos.

Algunas personas poseen un poder de imaginación más elevado que otras, sin embargo, cualquiera se encuentra apto para dominar esta técnica sencilla de relajación. Por tanto, cuando estés en una sesión de contacto, como por ejemplo un masaje, utiliza la imaginación guiada para aumentar mucho más la serenidad, la relajación y la paz.

Esta terapia no puede realizarse apresuradamente, puesto que precisa paciencia, tiempo y práctica.

¿Cómo son las sesiones guiadas?

Las sesiones guiadas pueden ser practicadas de diferentes maneras, tanto sea leyendo un libro, con un terapeuta o escuchando un audio. También puede realizarse en sesiones individuales o en grupo y durar entre 20 y 30 minutos.

El terapeuta utilizará técnicas diferentes que llevarán al paciente a imaginar lugares o diferentes situaciones que generen tranquilidad, relajación y seguridad. La música de fondo deberá ser siempre suave para evitar la desconcentración.

Sea cual sea la práctica elegida, se tendrá que imaginar personajes, olores, sabores, sonidos u otras sensaciones que acompañen a la imagen en cuestión. Mientras el paciente se centra en esa situación, probablemente comience a sentir sentimientos y sensaciones diferentes, tales como alegría, calor, fuerza o ligereza.

Autora: Flavia Porro

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