Dietética china

La dietética china es un concepto de alimentación que cada vez consigue más adeptos debido a la gran demanda existente en cuando a la comida sana. Los chinos atribuyen a los alimentos ciertas cualidades energéticas que llegan a influir sobre los estados de anímicos y físicos. Según esto, la combinación de los mismos hará que una persona llegue a sentirse bien o mal e incluso pueda corregir algunos problemas dietéticos. La principal premisa que siguen es que todos los sabores deben estar incluidos en el mismo menú, ya que aseguran que esto ayuda a mantener el equilibrio interno del organismo.

Cuando se acude a un dietista chino, lo primero que este hace es un estudio completo de la persona para determinar que tipo de alimentos son los que le conviene, y en que medida. Así, se llegan a conocer los puntos débiles del individuo, para poder seleccionar los alimentos que tonifiquen o dispersen su energía vital, así como las proporciones que determinen el bienestar físico y mental de la persona. Estas proporciones varían de una persona a otra, pero básicamente se trataría de un cincuenta por ciento de cereales, un veinte por ciento de verduras, un diez por ciento de legumbres y semillas, otro diez por ciento de frutas y frutos secos y el resto serian productos de origen animal, preferiblemente pescado.

Un concepto curioso es que relacionan los cinco elementos (tierra, aire, agua, fuego y metal) con determinados tipos de alimentos; así, el elemento agua (llamado shui) es el medio por el cual se transmiten y ocurren todas las cosas en el cuerpo, esta relacionada con el aparato sexual y sus manifestaciones y tiene suma importancia para ellos, ya que mantiene el equilibrio y genera amor y fe. Así, por ejemplo al elemento agua se le asocia el sabor salado y los principales elementos que se incluyen en el mismo son el mijo, la cebada, el pescado y el marisco, el jamón, la carne de pato, las algas, el ajo y la sal.

Otro punto importante en la dietética china es la temperatura a la que se ingieren los alimentos, pues esta determinara la correcta digestión de los mismos y su aplicación para determinados fines. Así, los alimentos calientes y templados tonifican, calientan y mueven a la persona; los alimentos neutros (que seria a temperatura ambiente) estabilizan, armonizan y centran la energía individual, y los alimentos fríos ayudan a refrescar, sedar y además tienen propiedades astringentes e hidratantes. También determinan los beneficios de los alimentos según su color, siendo los rojos los que revitalizan cuerpo y mente, los amarillos estabilizadores y equilibrantes, los verdes desintoxican y depuran, los negros astringen y tonifican el jeng o esencia de la persona y los blancos purifican.

Por ultimo, volviendo a los sabores, también hay una clasificación de los alimentos en este sentido; los ácidos astringen y contraen la energía vital hacia el interior del individuo, actuando principalmente sobre el hígado y la vesícula biliar; los amargos favorecen el drenaje y la evacuación de los deshechos, siendo útiles sobre todo para el corazón y el intestino delgado. Los alimentos salados tienen la propiedad de ablandar y lubrificar, siendo su principal campo de actuación los riñones y las vías urinarias, y los alimentos dulces ascienden la energía vital y también tienen propiedades lubrificantes, actuando sobre el bazo, el páncreas y el estomago.

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