Remedios naturales para la ansiedad

Con el ritmo de vida actual, quien más y quien menos ha sentido ansiedad en algún momento puntual; pero cuando esto se convierte en una dolencia crónica que interfiere en los quehaceres diarios y que impide desarrollar una rutina de trabajo y personal, nos enfrentamos a un problema que ha de ser tratado eficientemente.

Hay personas que sufren un miedo o desazón que no se corresponde con la realidad, lo cual puede derivar en problemas psicológicos más graves. la razón o causa puede ser de muchos tipos, pero entre las principales encontramos las de origen fisiológico (reacción a medicamentos, abuso de drogas, problemas glandulares y enfermedades de tipo cardiovascular), origen psicológico (traumas infantiles o situaciones peligrosas, accidentes, ataques violentos, miedo a desastres naturales) e incluso hay orígenes genéticos, pues se ha demostrado que los niños cuya familia presenta cuadros de ansiedad son mucho más propensos a padecerla en el futuro.

Cuando nos encontramos ante una situación de ansiedad, lo primero es ser consciente de ello; hay diversos síntomas que pueden indicar que nosotros o alguien cercano es víctima de esta dolencia, como por ejemplo el insomnio y la dificultad para dormir, temblores corporales, tensión, irritabilidad, desesperación, cruce de pensamientos, cambios en el ciclo menstrual en el caso de las mujeres, aumento de la frecuencia respiratoria y cardiaca (palpitaciones), calambres y tensión muscular… Para aliviar todo esto se puede acudir al médico e ingerir tranquilizantes, pero siempre es más efectivo seguir una serie de recomendaciones sencillas y naturales.

En primer lugar, hay que relajarse poniendo música suave y ambiental, mientras nos tumbamos simplemente disfrutando del sonido. También ayuda siempre exteriorizar lo que nos preocupa, sobre todo hablando con personas cercanas como algún familiar o amigo. Para descansar bien, hay que habituarse a realizar una corta siesta durante el día, eso ayuda a tranquilizarnos y relajar tensiones. Es aconsejable tomar clases de yoga y meditación, ya que con ello se aprende a respirar y controlar los nervios. Si es posible, tomarse un par de días de asueto en un lugar tranquilo, como la montaña o el campo, respirar aire puro y solamente dedicarse a descansar y a depurarse. Igualmente, hacer ejercicio regularmente ayuda a descargar la tensión; es muy aconsejable hacer deportes aeróbicos al menos una vez por semana, como la natación, el jogging, la bicicleta o incluso caminar a buen ritmo.

Aparte de los consejos anteriores, pueden tomarse infusiones caseras que mejorarán notablemente el estado de ansiedad en las personas con este problema; entre las más conocidas está la valeriana, preferiblemente tomada antes de acostarse para que ayude a conciliar un sueño reparador. Asimismo, los zumos de frutas y verduras naturales son relajantes naturales que pueden contribuir a un efecto sedante; entre los más efectivos se encuentran el de zanahoria, espinaca, remolacha y perejil. La tila es el relajante por excelencia, siempre utilizada en estados de nerviosismo; a esto podemos añadir las hojas de naranjo, ampliamente reconocidas por su poder calmante. También pueden servir los masajes de aromaterapia con esencias relajantes, como la de lavanda, mandarina, azahar o aceite de jojoba; aplicadas antes de dormir, suelen provocar una gran tranquilidad y preparan a la persona para descansar sin sobresaltos nocturnos.

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